Nikoláy Gumilióv: «Contemporaneidad»

mudric_1960 - Заблудившийся трамвайNikoláy Gumilióv (1886-1921) fue un poeta, traductor y crítico literario ruso del Siglo de Plata. Se considera el fundador de la escuela acmeísta rusa. En 1905 se publica la primera antología poética del joven Gumilióv llamada «Путь конквистадоров» (El camino de los conquistadores). Valériy Briúsov describió así esta antología: «…llena de imitaciones… Aunque contiene un par de buenos poemas, realmente buenas representaciones. Supongamos que esta antología es solamente el comienzo del camino de un nuevo conquistador, y en el futuro le esperan sus victorias y conquistas». El propio Gumilióv consideraba esta antología el pecado de su juventud y al contar sus antologías jamás volvió a nombrar «la primera» de verdad.

Tradujo al ruso a grandes escritores tales como Oscar Wilde, William Shakespeare, Samuel Taylor Coleridge, Heinrich Heine, Voltaire, entre otros. En 1918 llega a formar parte del consejo de redactores de la editorial «Всемирная литература» (Literatura universal). Es entonces cuando empieza a traducir más que nunca, además de dirigir el grupo de redactores de la traducción poética


Современность

Я закрыл «Илиаду» и сел у окна.
На губах трепетало последнее слово.
Что-то ярко светило — фонарь иль луна,
И медлительно двигалась тень часового.

Я так часто бросал испытующий взор
И так много встречал отвечающих взоров,
Одиссеев во мгле пароходных контор,
Агамемнонов между трактирных маркеров.

Так, в далекой Сибири, где плачет пурга,
Застывают в серебряных льдах мастодонты,
Их глухая тоска там колышет снега,
Красной кровью — ведь их — зажжены горизонты.

Я печален от книги, томлюсь от луны,
Может быть, мне совсем и не надо героя…
Вот идут по аллее, так странно нежны,
Гимназист с гимназисткой, как Дафнис и Хлоя.

Dafnis y Cloe (Louis Hersent)


Contemporaneidad

Cerré «La Ilíada» y me senté al lado de la ventana.
En mis labios palpitaba la última palabra.
Algo iluminaba intensamente, tal vez la farola o quizás la luna,
Lentamente se desplazaba la sombra del centinela.

Tantas veces echaba una mirada penetrante
Y tantas veces me las encontraba de vuelta,
La de Odiseo en la tiniebla de los locales de barcos de vapor,
La de Agamenón entre los tanteadores tabernarios.

Así, en la lejana Siberia, donde llora la ventisca,
Se congelan en los hielos plateados los mastodontes,
Su silenciosa aburrición agita las nieves
Con la sangre roja, porque están prendidos sus horizontes.

El libro me afligió, me languidezco de la luna,
Tal vez no me haga falta un héroe…
Allí, andan por la alameda, extrañamente tiernos,
El alumno con la alumna de un liceo; como se parecen a Dafnis y Cloe.


LEER EL ARTÍCULO ENTERO SOBRE EL ACMEÍSMO Y EL SIMBOLISMO RUSO EN LA REVISTA PLUMA ROJA:

https://revistaplumaroja.files.wordpress.com/2015/01/nc2b021-revista-pluma-roja-2015.pdf

pluma_roja_enero_2015


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